Al gimnasio
Esta mañana tengo que aprovecharla yendo al gimnasio, pero no encuentraba motivación alguna. Me he puesto a buscar motivaciones para ir: Tablas de ejercicios donde ponerme mazas, dietas para quitar ese pelín de grasa tan molesto que evita que se vea la tableta… Pero todo requería de una constancia, un trabajo y un sacraficio (casi como los huevos kinder, pero con cosas desagradables). Al final, he encontrado esa pequeña motivación que me hacía falta.
Call on me – Eric Prydz